Vigo, viernes 20 de agosto de 1852.
Mi muy estimado amigo ¡Saludos!
Espero que tanto tu como Juan estéis bien, a pesar de los luctuosos acontecimientos que se estaban desarrollando al momento de nuestra partida.
Tardamos en llegar a Vigo algo mas de cuarenta días. Recién te escribo ahora, puesto que tarde algún tiempo en reunir estas cosas que quería enviarte con esta misiva.
Junto con la presente, te envío los planos y método de construcción de la lámpara de arco. Efectivamente llevabas razón al pensar que nuestro “común amigo”, tenía en sus archivos todo el detalle técnico necesario, para que vosotros podáis valeros de esta lux magnificat en aquellos los túneles de sombras espesas.
Naturalmente, te envío los libros que me pediste, esperando que ello no suponga mayores reprimendas de vuestra orden. Guárdalos bien, querido amigo.
No como pago, sino como un humilde reconocimiento por vuestra hospitalidad. Te envío a ti, para el solaz que estoy seguro que significara usarla, una Offiziersmesser, que espero te deslumbre por su versatilidad y simpleza. Y para Juan, una daga hecha en Toledo, con unos hermosos gravados y de recia hoja de dos palmos.
Me despido por ahora deseando que mis pensamiento os acompañen por siempre. Envíale mis saludos a Juan.
Espero que tanto tu como Juan estéis bien, a pesar de los luctuosos acontecimientos que se estaban desarrollando al momento de nuestra partida.
Tardamos en llegar a Vigo algo mas de cuarenta días. Recién te escribo ahora, puesto que tarde algún tiempo en reunir estas cosas que quería enviarte con esta misiva.
Junto con la presente, te envío los planos y método de construcción de la lámpara de arco. Efectivamente llevabas razón al pensar que nuestro “común amigo”, tenía en sus archivos todo el detalle técnico necesario, para que vosotros podáis valeros de esta lux magnificat en aquellos los túneles de sombras espesas.
Naturalmente, te envío los libros que me pediste, esperando que ello no suponga mayores reprimendas de vuestra orden. Guárdalos bien, querido amigo.
No como pago, sino como un humilde reconocimiento por vuestra hospitalidad. Te envío a ti, para el solaz que estoy seguro que significara usarla, una Offiziersmesser, que espero te deslumbre por su versatilidad y simpleza. Y para Juan, una daga hecha en Toledo, con unos hermosos gravados y de recia hoja de dos palmos.
Me despido por ahora deseando que mis pensamiento os acompañen por siempre. Envíale mis saludos a Juan.
Tu fiel amigo.
Rafael Cunqueiro.
Rafael Cunqueiro.
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